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Aquello en lo que el hombre cree, en eso se transforma.
Vamos a citar un autor que nos legó profundas enseñanzas. Se trata de Paracelsus von Hohenhein que trabajó en Suiza en el siglo XVI.
El nos dice que en la mente humana hay un taller invisible en el que nuestro yo trabaja empleando un poder, que llama "virtus imaginativa". Se trata de la facultad mental que llamamos Imaginación, en la cual reside esa energía o virtud transformadora que para este sabio filósofo es "el sol del alma en el hombre", y su poder causativo lo ejemplifica diciendo:
"Si el hombre piensa en fuego, está ardiendo; si piensa en guerra, está guerreando".
Y podemos añadir: ¿si piensa en vida, salud y prosperidad?...
Entonces el pensamiento produce vibraciones de la misma naturaleza que fluyen por los vehículos de la personalidad.
Y, ¿si piensa en enfermedad, fracaso y conflicto?...
El proceso será el mismo, pero con signo contrario.
En síntesis: "Aquello en lo que el hombre cree en eso se transforma".
Otro filósofo de la antigüedad que fue Marco Aurelio, apuntaba a lo mismo al afirmar: "La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella".
Es decir, que si aceptamos una idea o creencia y ésta se establece en nuestra conciencia profunda como un pensamiento firme, tenaz y consistente, se convierte entonces en una ley, un mandato, un decreto. y partiendo de esa premisa, el dinamismo de consecución de objetivos que caracteriza la personalidad humana, llegará a las conclusiones y efectos que fueron aceptados.
Es decir, que conforme a la naturaleza de este dinamismo, de acuerdo a cómo pensamos, así nos hacemos.
Estas enseñanzas han quedado resumidas en la Ley Mental Fundamental que podemos enunciar de este modo:
Somos lo que pensamos
Esta verdad suele conmover a las personas, al percatarse que cada uno es el artesano de sí mismo en el taller invisible de la mente.
Y este no es un descubrimiento de la "Nueva Era".
Es una enseñanza antigua, reiterada por San Pablo cuando advierte a los Gálatas: "Aquello que el hombre siembre, eso cosechará. El que siembra en la carne cosechará corrupción, el que siembra según el Espíritu, cosechará vida".
Se cosecha lo que se siembra
Esta es otra forma de expresar la Ley Mental Fundamental, solo que resalta el significado del pensamiento como "semilla".
Esta es la "idea-imagen" que sembramos en nuestra mente en la forma de un pensamiento tenaz y que a su tiempo dará un fruto, conforme a su naturaleza: felicidad o desdicha, guerra o paz, salud o enfermedad, éxito o fracaso, elevación o caída.
Prof. Carlos A. Papaleo
Lic. en Filosofía U.SAL
Lic. en Psicología UBA
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