La
funcionalidad renal tiene como objetivo la regulación
del volumen y la presión osmótica de
los líquidos corporales y el riñón
las realiza a través de filtrar y descartar
las sustancias extrañas, y desechos nitrogenados
de la sangre.
En algunos escritos de la medicina china observamos
a los riñones como una de las 5 vísceras
que corresponden al elemento agua (yin) y es la fuente
de la energía genésica.
En el diccionario de símbolos de Chevalier
representan a la potencia genésica, o potencia
de resistencia contra toda clase de adversidad. Para
algunos autores los riñones designarían
la sede de los deseos secretos, mientras el corazón
es el eje de los pensamientos más íntimos.
Es interesante la visión del tema en la nueva
medicina, por ejemplo para Lise Bourbeau el riñón
sirve para mantener el equilibrio emocional, y las
personas que padecen de ciertos desequilibrios
emocionales son aquellas cuyas personalidades manifiestan
una incapacidad para tomar decisiones, muy emotivas,
que se preocupan por los demás, sienten con
frecuencia la injusticia ante situaciones difíciles, se dejan influir
demasiado por las creencias de los demás y
al querer ayudarles, les falta discernimiento para
sí mismas.
Idealizan situaciones o personas y se frustran cuando
sus expectativas no son satisfechas. Critican fácilmente
a los demás acusándolos de injustos.
De acuerdo a la urgencia y la gravedad del caso, es
más serio el mensaje que hay que decodificar.
Habitamos un mundo en donde seguramente el tipo de
personalidades antes descriptas cometen errores en
ciertos cálculos.
Posiblemente
la litiasis nos remite a un "error de cálculo",
que se forma en el riñón y produce un
dolor como de cólico por esos problemas de
filtrado en el tipo de información a que nos
hemos referido.
En estos tiempos de corralito, en donde el amor también
está acorralado, posiblemente sea la vertiente
del dolor de la injusticia la que produzca un
error de cálculo que remita irremediablemente
al cólico renal.
Para
entender esto me voy a referir al caso de Ricardo
de 70 años de edad. Consulta hace 8 años
por un dolor cólico a nivel de la fosa
renal izquierda, que en el último año
se le repitió en 2 oportunidades. En los estudios
ecográficos demuestra una clara litiasis
renal, con lo que certifica el diagnóstico.
Tiene una personalidad emotiva, es muy locuaz y verborrágico,
a tal punto que me cuesta sostener el hilo de la entrevista.
En los últimos años estuvo viviendo
solo por ser viudo y manifiesta que luego de su
primer mujer, nunca pudo reconstruir su vida
afectiva. Confiesa que le gusta jugar plata en las
carreras de caballo desde muy joven y es una especie
de "adicto a Palermo" como el refiere el
tema.
Luego
de recibir Ricardo la medicación adecuada,
a los 15 días de la misma, comienza junto
con la orina a eliminar restos de las piedritas acumuladas
en el riñón que le producían
cierta irritación y dolor. Es interesante
observar el cambio que tuvo a nivel mental, en donde
luego de 6 meses de tratamiento se lo observó
más solidario, entregado a la relación
con sus hijos y nietos, y a nivel renal no presentó
vestigio alguno de su antigua litiasis.
Este nivel de comprensión de la problemática
humana acerca a la dimensión del sufrimiento
desde una perspectiva diferente y tal vez como para
Ricardo menos injusta.
Dr.
Sergio Rozenholc
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