Para
elaborar un Plan de Negocios para PYMES
La
nota "Segmentación III", según
pensamiento original, no existiría. Pero
se escribe como respuesta a la gente que se ha comunicado
conmigo y que expresa sus inquietudes. Sabemos que
siempre existe la dificultad para el tema de la
segmentación y que, en el aire siempre está
la tentación de "vender de todo a todos".
Aquí seleccionamos dos preguntas y las contestamos.
Un
atento lector de convivir es H. M. S. y nos pregunta:
Estoy previendo abrir en un futuro próximo
un comercio de artículos dietéticos
y quisiera preguntarle lo siguiente:
1. ¿Cuál es el criterio más
idóneo para "segmentar" este mercado?
2. ¿Cuáles son los "segmentos"
existentes?
Vamos
a contestar una por una.
1. El criterio para "segmentar"
debería ser la rentabilidad. Y aquí
surgen dos variables importantes que no siempre
se priorizan. La rentabilidad se compone de dos
factores: "M" y "R". Que sencillamente
significan: Margen y Rotación. Primeramente
intentemos agotar el asunto del "Margen"
y luego pasemos a la rotación. No resulta
muy simple de explicar pero hagamos un intento.
Comencemos así: hemos constatado que mucha
gente aprieta la calculadora y para todo bicho que
camina le carga el "30 %". Pero, la realidad
apunta en otro sentido. El conjunto de productos
de un surtido conforman un "Mix" en donde
vamos a tener algún ítem con 50 %
y otros con 10%. Por ejemplo, una propietaria de
una dietética allá en El Bolsón,
me refuta eso y dice que así no se trabaja.
Pero, prueben. Les reitero que así se mueven,
en el mundo, los franceses, inventores del moderno
supermercadismo y se aplica desde el hipermercado
hasta un almacén chico. Ahora, usted H.M.S.
me preguntará ¿Cuál es el método
para definir qué producto se carga con 10
% y qué producto se carga con más?.
Ese parámetro lo tenemos a partir de "R"
que es la Rotación. Por Rotación se
entiende "cuántas veces se vende
todo el stock en un período de 12 meses". De modo que un producto con R/12 es un producto
de alta rotación (o sea, en 12 meses, reponemos
12 veces) y se estila cargar con un 10 a 15%. Como
diría mi abuela: Ganamos poco y vendemos
mucho. Ya otro producto, de cajón, sabemos
que se vende con R/4, o sea, durante doce meses
solamente reponemos 4 veces. Tiene baja "R"
y podemos marcar con más, para que se amortice
el capital invertido y el alquiler del espacio que
ocupa en nuestro negocio. ¿Parece complicado?.
Más que complicado, yo diría que es
"laborioso" pero hay que encararlo. O
sea, no todo lo que escribimos es retórica,
hay que pasar a los números para poder llevarse
unos mangos a casa. (Y cada día está
más difícil, no nos vamos a engañar).
2. La segunda pregunta de H.M.S. es sobre los segmentos
existentes. Aquí vamos a encontrar muchos
maestritos y muchos libritos. Además, la
cosa puede ser distinta según la zona, según
el barrio, no existe una verdad absoluta. Por otro
lado, dentro de cada segmento pueden existir sub-segmentos.
Daré, como ejemplo, cuatro grandes grupos
de oferta: panificados, almacén naturista,
cosmética natural, productos para la calidad
de vida. Y para ampliar, incluyendo los
sub-segmentos de oferta: Panificados (pan, tostadas,
budines, galletitas, facturas); Almacén naturista
(legumbres, harinas, féculas, salvados, mermeladas,
té verde, miel, aceitunas, frutas secas y
desecadas); Cosmética Natural (shampoo, jabón,
acondicionador, cremas); Calidad de Vida (sahumerios,
suplementos dietarios, hierbas). Esto es una forma
de encarar el asunto, pero no excluye otras posturas.
Otro
lector es E. M. y también pregunta:
"Si comienzo a vender un determinado producto,
cómo puedo segmentar el mercado si no conozco
a mis posibles clientes, no conozco sus costumbres,
sus gustos, la forma en que toman la decisión
de compra, los gastos que realizan, etc.
Mi segunda pregunta es si yo vendo cosméticos
por ejemplo, es sabido que la mayor parte del mercado
lo constituyen las mujeres, si bien hay hombres
y me incluyo, también usamos para cuidar
nuestro aspecto personal, entonces para qué
me sirve aquí segmentar el mercado cuando
el grueso de las consumidoras son del sexo débil?
Y mi última cuestión, entre tanta
competencia ¿qué debo hacer y cómo
para posicionarme?
Sin otro motivo y agradeciendo desde ya, etc.".
(Así nos escribe E. M).
Vamos
por etapas:
1. No se aconseja comenzar así en la base
de "vamos a ver qué pasa". Siempre
se necesita un trabajo previo de "inteligencia"
que se llama "investigación de mercado".
La cual puede ya estar hecha por la empresa proveedora
del producto, o la tenemos que hacer nosotros, de
una forma o de otra. Quiero decir que puede ser
de una forma bien sistematizada o algo casero, pero
algún estudio previo tendremos que realizar.
Esto nos faculta elaborar un plan de acción.
Ahora, específicamente en lo que se refiere
a la segmentación, existen varias maneras
de encarar la misma. Para darle una idea: Usted
puede pensar en actuar solamente en el Suburbano
Sur, ramal Temperley. Viaja en tren, sube y baja
en cada estación, visita gente alrededor
de la misma. Esta es una segmentación geográfica.
En la misma zona, puede darse que visite hogares
o que ingrese a los comercios y ofrezca el producto
a las personas que allí trabajan. Esta es
otra forma de tomar (del todo) una parte, un segmento.
También puede visitar exclusivamente peluquerías
y tendríamos otro segmento. Existen casi
infinitas maneras de encontrar segmentos de mercado.
2. La segunda pregunta, sobre el producto que se destina
a mujeres, también ofrece margen amplio para
segmentar. El estilo de vida, el poder adquisitivo,
la actividad, la edad. Un producto para adolescentes
tiene una propuesta distinta a mujeres que transitan
otra etapa de la vida. Para mantener la "mística
femenina" ya que en el mundo estamos rindiendo
homenajes a Betty Fridman, y podemos obviar eso de
"sexo débil", para hablar de la fuerza
feminista, de la revolución silenciosa y ruidosa
que han emprendido las mujeres. ¿A qué
viene esto? ¿En el medio de la respuesta? Vuelvo
entonces al asunto: Si vendemos un pr oducto que previene
arrugas, allí salta sola una segmentación.
Sea cual sea el producto, siempre podemos identificar
una parte sobre un todo. Nada es totalmente hegemónico.
La tercera pregunta de E. M. es sobre la competencia.
¿Qué debo hacer para posicionarme? El
asunto del "posicionamiento" es algo apasionante.
Pertenece a dos psicólogos estadounidenses
y lo voy a encarar próximamente. Tiene que
ver con algunos centímetros cuadrados que es
la corteza cerebral. No pasa de centímetros
cuadrados y se constituye en el gran campo de batalla.
Un tema, como dije y reitero, apasionan.
Helio
Perotto