Por
motivos climáticos y culturales, debemos
proteger nuestros pies aislándolos del suelo.
Pero muchas veces, por no decir siempre, nos olvidamos
de darles un tiempo de libertad, estar descalzos,
ya que no es bastante que esten libres mientras
dormimos, conviene de vez en cuando,caminar sin
calzado.
La
planta del pie es una de las regiones corporales
que más terminaciones nerviosas tiene en
comunicación con el resto del organismo.
Por eso cuando andamos descalzos se estimula el
normal funcionamiento de diversos órganos,
especialmente de la region abdominal, intestinos
y vejiga y se tonifica el sistema nervioso, también
se estimula la circulación sanguínea,
activándose la gran red venosa de la planta
del pie.
Y
si la caminata se hace sobre, por ejemplo, pasto
húmedo, agua de río o mar, o sobre
baldosas húmedas, todavía es más
enérgica la activación nerviosa y
circulatoria, pues imitaría una práctica
de hidromasaje.
Es
también sumamente aconsejable el caminar
sobre arena o césped, por el benéfico
contacto con la madre tierra y es muy sencillo de
realizar pues en cualquier momento nos encontramos
en algún lugar: plaza, camping, country etc.,
donde poder hacerlo.
También
es sumamente aconsejable el quitarse los zapatos
al llegar a casa y calzarse con pantuflas o zapatillas
suaves y ligeras. De este modo dejamos afuera tanto
la suciedad de las calles como las preocupaciones
y las prisas. Los pies lo agradecerán, al
igual que la mente, ya que se sentirán más
libres.
Otro
detalle para tener en cuenta es el cuidado de los
pies, después del lavado diario. Son aconsejables
unos pequeños masajes, especialmente con
aceites vegetales combinados con aceites esenciales,
o los baños específicos de pies, adicionando
al agua, por ejemplo: fangoterapia de arcilla con hierbas,
indicadas para relajar los pies cansados, y complementadas
con sal de guatrache.
No olvidar tampoco que es
necesario, luego de un día donde se ha estado
mucho tiempo sentado, o parado, el acostarse llevantando
las piernas y haciendo ejercicios de rotación
de los pies, para mejorar la circulación.
Son pequeños detalles
los acá descriptos, que les pueden deparar
grandes beneficios, si se llevan a la práctica
habitualmente y con regularidad, o por los menos lo
más seguido que vuestro tiempo y ganas les
dediquen.
Beatriz
Prodan
beatrizc@fibertel.com.ar