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El
fuego es el elemento que predomina en el verano aunque,
todos los elementos están siempre presentes
y permanentemente interrelacionados. Las cualidades
del elemento fuego son el calor y la sequedad, como
todo observador de la naturaleza ya sabe. Esto implica
que lo relativo a estas cualidades impregna la personalidad
y el físico del individuo bilioso, o sea, aquella
persona en la que el elemento fuego predomina sobre
los otros tres.
Identificado con el Sol y Marte, el temperamento bilioso
(irritable, colérico, iracundo), tiene como
características principales la vitalidad y
el protagonismo (características solares),
la acción y la violencia (características
marcianas). Esta influencia hace que los biliosos
tengan la piel caliente y seca, aspecto delgado y
enjuto, pulso rápido, movimientos bruscos y
activos, tez morena y a veces amarillenta, carnes
prietas y músculos largos y vigorosos.
Alimentos energizantes
En cuanto a la dieta, al bilioso le pasa como al resto
de los temperamentos: le gusta abusar de aquellos
alimentos que más le perjudican. Esta paradoja,
que se contempla tanto en la medicina china, el ayurveda
y la tradición espagírica (me imagino
que en todas las terapéuticas tradicionales),
se debe a que cada individuo tiene tendencia a activar
más aquel elemento que predomina en él.
Evidentemente, el individuo bilioso tendrá
aquellos alimentos, hábitos, etc, que más
activen su elemento dominante: el fuego. Alimentos
fuertemente energetizantes: muy condimentados, picantes,
sabrosos, bebidas alcohólicas y estimulantes.
Hemos de tener en cuenta que el elemento fuego es
el principio metabólico, el gran transformador
de la naturaleza. Como queman una gran cantidad de
calorías y su capacidad digestiva es muy fuerte,
sorprende a los otros temperamentos. Cuántas
veces hemos oído decir “no sé
donde lo mete”.
Vamos
también a enumerar las alteraciones que puede
tener un bilioso: tendencia a trastornos digestivos
por excesiva capacidad de generar jugos gástricos,
alteraciones hepáticas, tendencia natural a
estreñimiento por la excesiva sequedad de las
heces, sequedad que genera mala eliminación
de toxinas. Otras alteraciones son hipertensión
arterial, palpitaciones, escalofríos, neuralgias,
calambres, etc. Recordemos que Fuego en griego se
dice pyros y procede de la raíz griega pyr
de la que también proceden puro y purificar.
Esta virtud transformadora del fuego a la que los
alquimistas conceden tanta importancia, marca toda
la vida del bilioso y su carácter de liderazgo
en muchas ocasiones.
Para que el bilioso se mantenga en equilibrio y pueda
aprovechar todo lo bueno que tiene su temperamento,
debe reducir drásticamente los estimulantes,
a los que tan dado es cuando se viene abajo, y aumentar
el consumo de alimentos crudos, frescos y ricos en
fibra. Consumir con frecuencia sésamo sin tostar,
yogur o leches fermentadas y frutas frescas. Eliminar
el consumo de especias calientes corno canela, pimienta
negra, jengibre (pudiendo tomar en los alimentos y
siempre en pequeña cantidad el jengibre fresco),
comino, clavo, pimienta de Cayena. En cambio puede
condimentar sus platos con especias refrescantes como
el cilantro, el hinojo, el anís verde y la
cúrcuma (moderadamente picante pero armonizadora).
Una buena mezcla de plantas para que el bilioso sustituya
sus cafés puede ser: manzanilla, regaliz, menta,
hinojo, tilo y azahar.
Los alimentos dulces y húmedos como los higos,
las ciruelas, las semillas de lino y la avena, por
ejemplo, son para el bilioso sumamente interesantes.
Aquellos que conocen la terapia floral de Bach ya
pueden identificar algunas de las flores clásicas
del temperamento bilioso en desequilibrio: Holly por
su tendencia a la ira; Impatiens por su impaciencia
y su falta de reflexión; Vine por su dominancia
y su tiranía, Beech por su intolerancia, Elm
para que le enseñe a parar a tiempo y Olivo
para recuperarlo del agotamiento que le puede sobrevenir
por el terrible gasto energético que afronta
continuamente. Es muy común también
que ese mismo gasto de energía le lleve a una
situación depresiva que podría tratarse
con Mustard.
Pedro Cano
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