La arcilla es uno de los agentes curativos más
antiguos y efectivos que se conocen, ya que se ha
utilizado en todas las civilizaciones. Debido a
que sus partículas son diminutas, posee un
gran poder de absorción de líquidos,
siendo también un eficaz antiséptico
y un activo cicatrizante.
El Dr. Alexis Carrel, premio Nobel de 1912, decía:
“Nosotros estamos literalmente hechos de limo
de la tierra. Esta es la razón por la cual
nuestro cuerpo y sus cualidades fisiológicas
y mentales están influenciadas por la constitución
geológica del país en que vivimos”.
Los
elementos minerales de la arcilla son los que le
confieren sus virtudes medicinales y estéticas.
En el caso de los tratamientos de belleza, lo que
interesa es su capacidad de absorción de
toxinas y su poder antinflamatorio y desinfectante.
Los baños de arcilla son medios eficaces
en particular cuando se trata de problemas cutáneos
y circulatorios.
También un baño de arcilla resulta
adecuado para tratar problemas de psoriasis o alergias
cutáneas, ya que ayuda a restablecer el equilibrio
de la piel y mejora los síntomas. En la bañera
se disuelven 500 gr de arcilla y se agrega 500 gr
de Sal de Guatrache. Luego de 10 a 15 minutos de
inmersión, se enjuaga o se envuelve en un
toallón, recostándose unos minutos.
Para el cutis: En un recipiente de vidrio o cerámica,
nunca plástico o metálico, se agrega
agua o tónico facial; también se puede
agregar jugo puro de aloe. Se remueve con espátula
de madera hasta formar una pasta. Para un peeling,
o limpieza profunda, una vez aplicada en la piel
se masajea frotando en círculos y se obtiene
una exfoliación natural de la piel. Se retira
y se aplica loción tonificante o humectante
y se termina el tratamiento con suaves masajes con
aceite de jojoba solo, o combinado con aceite esencial.
Máscara: Aplicar una capa gruesa 20 minutos,
se retira y se completa según lo arriba indicado.
Acné: Para aumentar su poder desinfectante,
agregar 2 ó 3 gotas de aceite del Arbol del
Té.
La Arcilla Mandai se presenta combinada con distintas
hierbas, para incrementar la acción, por
ejemplo:
Tratamientos capilares, N° 1-2 con tola tola,
topasaire, romero, nogal y ortiga.
Reuma, contusiones, dolores, ciática, esguinces,
osteoporosis; N° 3-4-7, con romero, manzanilla,
jengibre y cola de caballo.
Celulitis, flaccidez, circulación: N°
5, con centella asiática y polvo de algas.
Baños de pies: N° 6, con mostaza negra
y albahaca.
Para los tratamientos faciales, la Arcilla Mandai
N° 8.
Para potenciar la acción de la arcilla y
hierbas, conviene seguir una dieta desintoxicante,
evitando consumir café, azúcar blanca,
bebidas cola, frituras, comidas con grasa, alcohol
y moderar la sal.
Beatriz
Prodan