EI símbolo del sol es muy significativo ya que está en sí mismo hablando de diferentes niveles de conciencia, de irradiación y de identidad. En realidad podríamos hablar de la identidad y la sombra de esa identidad.
La pregunta aquí sería cuantos YOES tenemos y vivimos los seres humanos? Podríamos hablar de una sociedad de yoes dentro de cada uno de nosotros, mostrándonos una forma de identidad y un cúmulo de sub-personalidades que se mostrarán a partir de una superpersonalidad sin tener realmente mayor con- ciencia de nuestro verdadero yo o identidad. El sol con el que uno nace (El signo natal) es un principio activo y dinámico que se manifiesta a lo largo de nuestra vida, en realidad no es tan fácil desplegar la función del sol, en la Carta Natal está representado por el padre (como personaje) por lo que llegar al re- conocimiento de él, vendrá teñido en un principio de diferentes formas que nuestra psiquis haya reconocido como valederas en el momento de salir y expresarse. Mucho más profundamente habrá un lugar de irradiación y de reconocimiento de verdadera identidad que irá llevando de la mano a un espacio de conexión con el ser, el ser individuo, el ser persona, el ser uno, el ser conciencia.
EL ASCENDENTE: Es un lugar hacia donde se dirigía todo el aprendizaje potencial de la carta natal. Para poder realmente reconocer y dialogar con nuestro ascendente tendría que haber primero un real reconocimiento de los mecanismos lunares como formas mentales que a partir de este reconocimiento y el trabajo con ellas se podrá empezar a transformar en potencialidad y talento.
Haber reconocido la propia identidad aceptando qué y quién somos para poder recién allí plantearse el por qué y para qué fue elegido este ascendente y cuál será la mejor forma de desarrollarlo.
Mónica Ganem
Astróloga y Tarotista
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