Hola querido lector:
¿Cómo estás con tanto escandaloso vapuleo económico?
Por mi parte siento que este gigantesco crack financiero es a la vez un fin y un principio.
Un fin porque nos está mostrando que quienes conducen mundialmente la economía se han equivocado, lo hicieron mal, erraron los objetivos y no previeron que lo real, lo verdadero, es una perpetua armonía, donde todos dependemos de todos.
Y me parece que esta caída es en realidad un principio, el inicio de una nueva forma de vida, más comprometida y auténtica.
Porque lo real, lo que permanece, es el orden, lo armónico. Sin orden y armonía no existiría la vida. Para vivir tiene que haber equilibrio. Todo lo que es desequilibrado está destinado a desaparecer, porque tarde o temprano colisiona, choca.
Creo que eso es lo que está pasando con la economía, por la gran cantidad de desaciertos con que se condujo al mundo.
Ahora estamos en un punto donde vemos que así no se puede seguir y habrá que idear una forma nueva.z
Y este principio no abarca solamente lo económico. Fijate que así tampoco se puede continuar en lo ecológico, ni en la manera en que educamos a niños y adolescentes, ni en la forma en que cuidamos la salud, tampoco en el trato a la vejez.
Pienso que tenemos que darnos cuenta: este sistema fracasó y hay que encontrar uno mejor cuanto antes.
Para eso tendremos que poner orden, recuperar el equilibrio, poner en primer lugar a la vida y al ser humano.
Tomar el ejemplo de la Naturaleza, donde nada se pierde, nada se derrocha y cada vida sirve armoniosamente a las demás.
Sí, estoy convencida, este desastre es el final de una gigantesca injusticia y nos servirá para planificar un mundo nuevo.
Estemos atentos, en calma, con solidaridad y mucho amor. Participemos, e intentemos comprender que todos, sin excepción, somos los hacedores de nuestro presente y los responsables de nuestro futuro.
Un abrazo.
Marta Susana Fleischer
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