Es cada vez más frecuente la consulta sobre los implantes,
dado el gran impulso llevado a cabo por los profesionales
odontólogos en los distintos medios de comunicación.
El marketing vino a “enseñarnos” que dentro de la
medicina (y la odontología) están los “clientes”(o
sea los ex pacientes) y nos vino a enseñar también
sobre cómo tiene que ser la “venta” de sus productos
(o mejor dicho tecnología). Hoy día, en odontología,
y en ese “metier marketinero”, los implantes ocupan
un primerísimo plano.
Leyendo la literatura sobre
los implantes, encontramos que fueron imaginados y
propuestos en sus comienzos, para solucionar el gran
inconveniente que se presenta en las personas que
son desdentadas totales en el maxilar inferior. En
el presente son utilizados tanto en el maxilar inferior
como en el superior y en personas parcialmente desdentadas.
Desde una visión odontológica Holística (integrando
sistémicamente todo nuestro ser), podemos y debemos
hacer algunos comentarios a lo apuntado anteriormente.
En primer lugar no creemos
que pasemos de ser personas enfermas (pacientes) a
clientes de la medicina o la odontología. En segundo
lugar, no debemos “comprar” la “venta de salud”. Somos
seres vivientes, con sentimientos, intuiciones, nos
queda un poco de instinto, razonamos. Por lo tanto
no somos máquinas compuestas por partes, que una vez
inservibles, las podemos cambiar por algún repuesto
similar. No olvidemos el principio holográfico: el
todo está en las partes. No olvidemos tampoco que
actuando sobre un determinado lugar en el cuerpo se
está actuando en el Todo de nuestro Ser. No decimos
que los implantes son malos.
Decimos que los implantes
son malos y buenos al mismo tiempo. Sólo que el depende
y el a veces son más importantes que el implante mismo.
Tratemos de no mecanizarnos en nuestro pensamiento
y en nuestra objetivización. Relacionemos la situación
siempre al tomar decisiones. Para decidir sobre el
costo-beneficio de una decisión, debemos informarnos
muy bien. Así obtendremos conocimiento. No tomemos
hechos aislados como por ejemplo, me voy a hacer un
implante para no desgastar dientes sanos, o porque
me lo sugirió el dentista (y yo confío en él), o porque
simplemente lo puedo pagar.
El hecho de reponer una pieza
dentaria (o varias) supone alternativas que hay que
conocer no sólo superficialmente. Si conocemos un
poco en profundidad nos haremos preguntas: ¿es un
cuerpo extraño el implante?, ¿se corroe dentro del
hueso?, ¿qué ocurre con el galvanismo oral?, ¿tiene
conducción electromagnética?, ¿puede ser un campo
interferente? etc., etc. El entender el enfoque holístico
supone “salir“ de la norma impuesta por el “orden
establecido” (a buen entendedor pocas palabras). Trabajemos
juntos por una medicina odontológica educacional,
proveedora de conocimientos, no impositiva, no hegemónica,
de respeto hacia las decisiones del enfermo, singular
no individualista, compartidora de saberes, no dogmática,
sabia de los procesos humanos. Alguien dijo alguna
vez: “el hombre se hace viejo muy pronto y sabio demasiado
tarde”.
Carlos Horacio
Gallitelli
Odontólogo
odontonatural@yahoo.com.ar