Edición Impresa  Quienes Somos  Contacto Sitios Recomendados 
http://www.convivirpress.com
Versión Impresa
InicioAlimentaciónAstrologíaBellezaCharlas MetafísicasFilosofíasHerboristeríaHomeopatíaMarketingMedioambienteReflexionesSaludSociedadTerapias
  Recetas | Glosario | Disciplinas | Foros | Chat Suscripción a convivir | Buscar | Agregar a favoritos
¿Por qué médicos humanos para gentes humanas?


Durante los últimos artículos ubiqué en reiteradas oportunidades esta frase y no lo hice a la manera de un clissé, sino de un profundo interrogante que eclipsaba mi espacio de pensamiento, con preguntas y cuestionamientos repetidos y muchas veces casi automáticamente, sin logros hasta el momento de dar alguna solución al tema.
Esta asignatura pendiente comienza hace 10 años cuando recibo en consulta a una niña, de 8 años, acompañada de sus padres con un diagnóstico de fibrosis quística.
En su oportunidad tomé la historia clínica con un minucioso interrogatorio en el cual los padres, a pesar de no ser adeptos a la homeopatía, prestaron su colaboración al suministrar la totalidad de los detalles solicitados, por la recomendación que habían tenido de un amigo en común.
Recuerdo que la niña consumía unas 10 pastillas para su enfermedad, antes de cualquier comida, y casi a veces indiscriminadamente, lo cual le permitía tolerar la alimentación diaria.
Debo aclarar que la fibrosis quística es una enfermedad hereditaria de base genética, la alteración se cree que está en el cromosoma 7. Tiene como característica afectar las glándulas de secreción externa del organismo: sudoríparas, bronquiales, del intestino, del páncreas exocrino, salivares, hepáticas, etc.
La alteración física y química de las secreciones produce espesamiento y precipitación de los canaliculos excretores de las glándulas.
Por un aparente sencillo defecto en el transporte del cloro entre las células, las mucosidades que producen varias glándulas son mucho más espesas de lo normal, y dificultan la producción de enzimas del páncreas y la expulsión de moco de los bronquios. Estas obstrucciones provocan deficiencias en el aparato digestivo y respiratorio, produciendo gérmenes de difícil erradicación, y además de progresividad en el sentido de insuficiencia pancreática, síndrome de mala absorción, trastornos alérgicos, diabetes, etc.
Volviendo a mi pacientita que como dije tomaba 10 a 14 pastillas antes de cada comida, fundamentalmente compuestas por enzimas pancreáticas, para que pueda producir una buena digestión, las consumía casi indiscriminadamente porque además tenía entendido que estas pastillas no poseían efectos adversos o colaterales.
Otro hecho que me llamo la atención es que los padres me dijeron que la niña era atendida por uno de los 3 especialistas en esta enfermedad que tiene nuestro país, y que significativamente él les había comentado que la enfermedad no tenía cura y que él había tenido amplia experiencia, ya que su hijo había padecido esa enfermedad y había fallecido por la misma.
Cuando medico a la niña durante el primer mes con una dosis de PULSATILLA 9 LM, solicito que se administren las pastillas de manera más cuidadosa de acuerdo a requerimientos alimenticios.
En la segunda consulta observé una niña consumiendo muchas menos pastillas, muy irritable, y la madre muy desmejorada de su estado de salud, y un padre sin dar cuenta de su afecto por su hija.
La tercera y última consulta, la nena mucho más irritable casi con actitudes dictatoriales y por otro lado muy demandante, con un cambio muy importante en sus deseos alimenticios (mucho menos deseo de manteca), y una madre casi perdida, sin registrar nada del entorno.
Quiero destacar que en su momento, para diagnosticar esta paciente se tomaron tres síntomas característicos. Como cabeza de fila, su deseo de manteca en primer término, en segundo término la sensación de abandono, y el tercero la timidez, según el relato de sus padres a lo largo de su vida tenía presencia desde su más tierna infancia.
El deseo de manteca se estableció a los tres años de vida y nunca desapareció.
Dos meses más tarde me entero que los padres suspendieron el tratamiento, y que la madre fue internada casi por un ataque de tipo esquizofrénico.
Por aquel entonces creía que con la administración del remedio adecuado era suficiente como un buen acto médico homeopático. Sin embargo, hoy creo que no es factible tratar a la niña sin tratar a la familia, porque muy posiblemente lo que creemos que es una enfermedad hereditaria tiene varios componentes, que tienen que ver con el terreno.
Paso a desmenuzar los hechos que creo que tienen que ver con el terreno:

  1. La familia
  2. El tipo de elección del médico
  3. El afecto interfamiliar
  4. La relación interfamiliar
  5. La relación con su cuerpo

Como se puede observar son varias cosas las que se juegan en una paciente con una enfermedad crónica, y de acuerdo a que tomemos todos los elementos del sistema es que vamos a poder hacer un buen diagnóstico, pronóstico y tratamiento.
Generalmente los médicos exponemos tanto en los congresos como en las publicaciones de divulgación, los éxitos. Hoy por hoy creo que es valiente exponer un fracaso médico, que seguramente va a hacer pensar a mis colegas que el acto médico no es la simple prescripción médica homeopática.
Para que un acto médico tenga la calidad y eficiencia, creo que debemos interrogar a la subjetividad del sujeto y a la subjetividad que se presenta en el inter-juego sistémico familiar.
Creo que es de mucha humanidad interrogar e interrogarse, porque el problema de la subjetividad se juega en toda relación humana, y si queremos abordar cuestiones humanas no podemos dejar de interrogarnos hasta nuestra propia humanidad.

Dr. Sergio Rozenholc
sergiomario@ciudad.com.ar

 

Edición Impresa
Convivir Marzo 2011
convivir Marzo 2011
www.centroconvivir.com.ar Gemoterapia Feng Shui CDs de Meditación Libros Péndulos Anillo Atlante Cuencos Tibetanos Velas Energéticas Aceites Esenciales Lámparas de Sal
 
convivir: Avenida Santa Fe 1140, Loc. 15. Tel. (5411) 4815-5240 / Buenos Aires, Argentina
www.convivirpress.com - convivir@convivirpress.com - info@convivirpress.com