En estos alocados tiempos donde todo el mundo corre detrás de un sin número de cosas, cada vez más rápido, se hace difícil reflexionar sobre el equilibrio.
Muchas veces somos conscientes de la vorágine en la que estamos inmersos luego de unos cuantos días de vacaciones, cuando se puede...
ES ASI. Parecería que la única manera de percibir la desenfrenada inercia es parando y percibiendo "el desequilibrio".
Pero... es posible parar? Diría que no.
Entonces puede recurrirse a medios que proporcionen un poco más de equilibrio de la energía, en forma natural, sin dejar el quehacer cotidiano, y que de manera suave, pero persistente, nos ayude a encauzar los desatinados bríos.
Aquí está llamada a actuar y lo hace cada vez que se le solicita, la Homeopatía Unicista.
Parece mentira, pero dentro de unos globulitos, que tienen el enorme poder de contener la totalidad sintomática que caracteriza a cada persona, existe una importante solución.
Solución a enfermos y a enfermedades, a personas con síntomas ya evidentes, o no tanto, incluso con síntomas ocultos que pueden manifestarse en el momento menos esperado, y muchas veces el menos oportuno.
Así de la noche a la mañana, podemos amanecer enfermos, o bajoneados, o tristes, o stresados, o angustiados.
Es dentro de esos globulitos donde se encierra la energía que puede ayudar a la persona a reponerse, en el más absoluto y profundo sentido de la palabra. Solo es cuestión de aproximarse un poco a esta salida.
Nada de lo que produce esta "verdadera" homeopatía es artificial. Muy por el contrario es absolutamente natural, y depende del modo de reaccionar de cada persona. Dicha reacción persiste en el tiempo y es factible siempre hasta un punto mucho más saludable que el del comienzo de cualquier tratamiento.
Tendamos un poco más hacia el equilibrio, es una manera de intentar construir un mundo mejor, para nosotros y para los que vendrán tras de nosotros.
Dr. Sergio E. Pereira Vitale
Médico Homeópata Unicista
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