¿Que significa domesticar? preguntó El Principito.
Significa crear lazos. Para mi eres todavía un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. Pero si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mi, único en el mundo. Seré para ti, único en el mundo.
Si me domesticas mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente a todos y me hará salir de la madriguera, como una música.
Solo se conocen las cosas que se domestican, dijo el zorro. Si quieres un amigo domestícame.
Y El Principito lo domesticó y el Zorro a él.
Y también tenía domesticada a una rosa. Sin saberlo. Era su rosa, diferente a miles de otras rosas. Si bien a un transeúnte le parecería igual a las demás, para El Principito era la única. Porque fue a la que regó de chiquita, la que protegió en un globo, a la que le sacó las orugas. Por eso era su rosa, y para la rosa El Principito era su amigo.
Entonces fue cuando el zorro le dijo su gran secreto. Que es, me parece, el gran mensaje de este hermoso libro:
Es muy simple: no se ve bien, sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
El gran personaje del libro El Principito es el Zorro. Ya que es el zorro quien le da los grandes consejos al Principito y por medio de él a nosotros. Es él quien le dice que eres responsable de lo que has domesticado. Y le enseña lo que es la domesticación.
Nosotros en nuestras casas tenemos a alguien que nos espera, que se alegra cuando llegamos, que juega con nosotros, que nos reconoce entre miles de personas, al igual que nosotros lo reconocemos entre miles de animales. Es nuestro amigo, nuestro compañero (pongan una a si es femenino). Es nuestro perro, nuestro gato, nuestro hámster, nuestro caballo, nuestro... Pongan lo que en realidad es.
Y es nuestro de la misma manera que vos sos de él o ella. Porque se han domesticado, el uno al otro. Es por eso que es un miembro más de la familia. Es como un hijo o como un hermano. No estamos locos por sentirlo. No somos crueles con nuestros hijos o hermanos, por compararlos. El Zorro lo explicó perfectamente. Lean detenidamente el capitulo XXI y lo verán. Allí está muy bien resumido.
Es por eso que lloramos cuando se nos van, o nos angustiamos cuando están enfermos. Lo veo todos los días en mi consultorio. Le entrego a mi hijo, me dicen cuando vamos a operar a alguno. Es por eso que me entristezco junto con sus dueños, cuando la cosa va mal y me alegro mucho cuando va bien. Por suerte son mas las veces que me alegro.
Si el dueño se muere, el perro se muere de tristeza. Tengo muchas fotos de perros durmiendo tristes sobre la tumba de sus dueños. Por eso no me gusta usar la palabra mascota. No son mascotas, son amigos, son compañeros, son los dueños de nuestra vida. Y le diremos a los que nos preguntan ¿cómo se llama tu mascota? Mi mascota es el oso Teddy que tengo en la luneta del auto, que me trae suerte. Si te refieres a mi perro lo llamo Buchi.
Hasta la próxima y felices fiestas.
Salud y alegría
Jorge S. Muñoz
Médico Veterinario Homeópata
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