Comencemos por enumerar qué es lo que hace que el corazón se enferme. Son varias las razones, que podríamos resumir enumerando las más importantes, y que son:
- la mala nutrición
- los excesos en el trabajo
- el estrés
- los altibajos emocionales (tristeza, alegría, etc.)
- los pensamientos negativos (envidia mentira, avaricia rencor, no perdonar, odio, ambición desmedida)
- las enfermedades derivadas de los puntos anteriores.
De lo dicho se desprende cuál debe ser nuestra conducta para tener siempre un corazón sano:
Poner atención en cómo nos alimentamos, pensando que somos lo que comemos, y que lo que introducimos en nuestro tubo digestivo van a ser los ladrillos del edificio que es nuestro cuerpo, controlar nuestros pensamientos entendiendo que el amor hacia nuestro prójimo significa también que vamos a tener respeto por nosotros mismos y, que eso va a redundar en su y nuestro beneficio.
La paz que deriva de tener una conducta que no nos conduzca hacia el sentimiento de culpabilidad, y el saber perdonar y comprender a aquellos que transitan el cambio de la vida junto a nosotros, significará alegría de vivir y, por ende, salud.